Religión
Como área de formación, la Educación Religiosa parte del principio universal de la dimensión trascendental y espiritual del ser humano. Lo educable en niños y jóvenes es ante todo su capacidad de trascendencia. En el despertar de la conciencia de sí mismo, la percepción del universo, la existencia de las realidades que anteceden su presencia en el mundo y que perduran más allá de su transitar espacio-temporal, aparece la necesidad de relacionarse con otros seres semejantes y a la vez diferentes de él, las razones últimas de la vida, la muerte, el amor, el dolor y finalmente la Institución de otro superior, conforman esa realidad a la que podemos denominar Religión.
Así, la formación religiosa es referencia necesaria para los creyentes y los no creyentes en cuanto que funda potencias, desarrolla y completa la acción educadora de la escuela.





